El Arzobispo de Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, aseguró que al cumplirse un año del inicio de la contingencia en la entidad por el Covid-19, se observan muchos sacrificios que han afectado a la población en general.
Recordó que fue el 21 de marzo del año pasado cuando inició su resguardo, para evitar contagiarse de esta enfermedad.
Aseguró que ha sido un año de sacrificios, de renuncias, de no poder realizar lo que más le gusta a cada uno, pues se está privilegiando la vida y la salud de las personas.
“Tuvieron que suspenderse de las fiestas de los pueblos, las celebraciones como el día de la madre o el padre, los cumpleaños, las reuniones familiares, y todo tipo de encuentros sociales”, detalló.
Señaló que también cambiaron las formas de trabajar, y muchos espacios siguen restringidos debido a esta enfermedad que aún no se ha terminado.
Dijo que han sido muchos sufrimientos, por lo que es importante que se mantengan las medidas para evitar que se tengan más casos de esta enfermedad.
Además, señaló que debe tomarse como una purificación en esta cuaresma, para reflexionar y estar cada vez más cerca de Dios, atendiendo sus enseñanzas y con cambios de actitud y comportamientos.