Al menos dos mercados de la Ciudad de Oaxaca han adaptado sus condiciones a la nueva realidad que impuso la pandemia de la Covid 19 en el mundo.
Los mercados de la Merced y Sanchez Pascua no solo son ingeniosos en buscar guardar la sana distancia y garantizar la salud a sus compradores, también han innovado con creatividad estos centros de comercio popular.

Concientes de que: no hay dinero en esta vida que garantice la salud y bienestar, los locatarios de ambos mercados han adecuado sus áreas de comedores con cubículos especiales para que los comensales se sientan agusto y seguros.
Mercado de la Merced
Es el caso del marcado la Merced, donde la Fonda San Diego mandó instalar cubículos especiales entra cada mesa.
El costo no fue menor, 12 mil pesos cada uno y con todas las adecuaciones, representan un atractivo para quienes llegan a este lugar en busca de retomar la nueva normalidad.

En junio pasado este mercado cerró por 10 días al registrarse un brote de Covid 19 entre locatarios, de los cuales al menos dos personas fallecieron.
Esto hizo concientizar más a los socios y redoblar esfuerzos para frenar los contagios y además no volver a cerrar su principal fuente de ingresos.
El Mercado Sánchez Pascua
En este centro de comercio popular ubicado en la orilla de la centro de la ciudad de Oaxaca la necesidad de trabajo de los locatarios y a su vez tomar medidas ante la pandemia, los obligó a establecer normas internas para garantizar la salud interna y de quienes los visitan.
La omisión y desinterés de las autoridades municipales de Oaxaca de Juárez para apoyarlos con algunos insumos, los obligó hacer aportaciones para cobrar lo necesario desde termómetros digitales, tapetes , gel antibacterial y lo necesario.

Alicia Torres Carrasco, secretaria de la Mesa Directiva de consecionarios del mercado, detalló que desde que inició la nueva normalidad, el 6 de julio pasado, apenas han logrado recuperar un 10 por ciento de afluencia de visitantes.
Detalló que la situación se les complica porque la recuperación de las ventas es lenta y por el contrario les ha representado muchos gastos, ya que todos hicieron adecuaciones en sus negocios.
Con el transito de Oaxaca, a partir de esta semana, a semáforo amarillo, la esperanza de este seguir es, aunque no igual, regrese la vitalidad a las calles para reiniciar con la recuperación económica de este sector.