Emiliano Ojeda
La Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), realizó una marcha desde su edificio sindical hacia el palacio de gobierno, para tener un primer acercamiento con el gobernador Salomón Jara Cruz.
La dirigente magisterial Yenny Araceli Pérez Martínez, indicó que el encuentro se basará en el pronunciamiento que asumieron en su asamblea estatal cuando fue electa.
Indicó que esperan una relación cordial y de respeto con el gobernador, para la atención de las demandas del magisterio, en la búsqueda de mejorar sus condiciones.
Además, esperan tener respaldo del gobierno estatal para que puedan tener su toma de nota que les dé el reconocimiento legal de su Comité Ejecutivo Seccional.
Indicó que también esperan trabajar de manera adecuada con el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), por lo que esperarán a tener un acercamiento con la autoridad educativa.
La dirigente señaló que manifestaron al gobierno que la Sección 22 es un movimiento vigente, y que está más vivo que nunca, por lo que mantendrán las acciones que la asamblea determine.
Indicó que esta representación sindical es y será la única que mantendrá interlocución y negociación con el gobierno de Salomón Jara Cruz, y en apego a sus resolutivos, ningún integrante ex seccional o de algún grupo político debe hablar, negociar o tener interlocución a nombre del Movimiento de los Trabajadores de la Educación del Estado de
Оахаса.
Exigieron el restablecimiento de una bilateralidad real entre la Sección 22 y el gobierno del estado, de carácter administrativo, laboral, escalafonario, jurídico y pedagógico, que permita resolver las demandas prioritarias y urgentes en beneficio de la educación de las niñas, niños, adolescentes, padres y madres de familia y del propio magisterio.
Dejó en claro que no permitirán ninguna represión en contra de su lucha histórica, así como de las organizaciones sociales, activistas, sindicatos, luchadores sociales, padres y madres de familia y pueblo en general, no aceptarán las prácticas de un gobierno fascista, por ello, se pronunciaron en contra de la asignación de funcionarios represores de este movimiento.