Emiliano Ojeda
El Arzobispo de Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, pidió a la población en general hacer una reflexión sobre la situación interna de cada uno, para detectar si se tiene paz que pueda proyectarse hacia los demás.
Durante la misa dominical celebrada en la basílica de la Soledad, aseguró que sólo de observa al exterior de los demás, que en los pueblos se tienen muchas internas, divisiones, pelitos, enemistades, persecuciones, asesinatos y se dice “en mi pueblo no hay paz”.
Indicó que en el caminar de cada uno se encuentra con tantas personas que necesitan de una caricia, que esa contemplación lleve a acariciar, se tienen heridas que todos deben sanar, muchos corazones heridos por el sufrimiento y el dolor, por el despareció, porque no se sienten valorados en las comunidades, personas heridas que no se sienten valoradas.
Se tienen sacerdotes que son indígenas que trabajan en las comunidades y observan lo que está pasando, saben de la humildad y tienen profunda fe con sus feligreses, pero lo malo es que muchas personas se sienten superiores a ellos, esas son las heridas del crucificado, explicó.
Indicó que se debe ser compartido como los apóstoles que compartieron pescado asado con el resucitado, se puede hacer con quienes menos tienen, si no se tienen recursos, se puede compartir tiempo y dedicación a quienes lo requieren.