#OPINIÓN
Después de haber borrado a Salomón Jara Cruz del PRD con la ayuda de los gobernadores priistas, hoy el hermano incómodo Amador Jara llega a Morena por la puerta a grande, gracias a la sangre que corre por sus venas, bien dicen que la sangre llama.
Salomón le ha dado toda la confianza para operar la gubernatura pero es una realidad que no le ayuda en nada.
A su viejo estilo por no ser una figura pública busca a toda costa quedar bien con su hermano presentándole priistas como Gustavo Díaz ( el gato) no es ningún secreto que ya no tiene que vender y solo se dedica a buscar aliados como Alejandro Avilés para no aparentar su inminente declive político.
Pero ¡aguas¡ que parece que poco a poco recupera terreno frente a su primogénito, con la ayuda y asesoría de Jorge Franco prepara su regreso ya que al parecer no le fue tan mal en la elección pasada pues ganó 4 diputados dos por Morena (lizett Arroyo Rodríguez, Jaime Moisés, y dos por el PRD Angélica Rocío Melchor Vásquez y Víctor Raúl Hernandez.
Y con eso vocifera que el pondrá al tesorero de la próxima legislatura para poder operar la candidatura de su hermano y estar gobernando de tras de él, su estrategia parece tener lógica pues es su clásico estilo (muerde la mano de quien le da de comer).

La historia se repite Salomón construye y Amador Jara se monta y lo desplaza, junto con el flamante “operador” de Ulises Ruiz Ortiz “Chuchito Romero”, operan para tener el control de Morena, pero solo les falta financiamiento que ya al parecer está fluyendo con promesa de pago en enero ya que tengan la tesorería del congreso.
Jara no ha aprendido que el que la hace una vez la hace dos veces y ahí están dos ejemplos de operadores de extracción perredista que operan con priista y controlarán Morena.
A ver que pasa en este dejavu familiar veamos si otra vez Amador Jara amenaza de muerte a Salomón para quitarle el control de Morena como lo hizo en el PRD o lo apoya a la gubernatura para que desde ahí, gobierne él y sus amigos del tricolor.Al tiempo.