El Frente Popular Revolucionario (FPR), llevará a cabo la Jornada Estatal de Lucha por Salud, Pan, Trabajo y Justicia, ya que tienen demandas rezagadas que no han sido atendidos por el gobierno federal ni por el estatal.
Su dirigente, Macario Atalo Padilla, lamentó que en Oaxaca, a pesar de los llamados a no politizar la vacunación, la actitud que han sumido los funcionarios públicos federales es reprochable, motivo por el cual en algunos casos ha generado manifestaciones.
En Oaxaca, la salida de Ruben Vasconcelos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca termino de evidenciar la falta de justicia en Oaxaca y la falta de oficio para resolver las graves violaciones a derechos humanos y asesinatos políticos que hasta la fecha siguen en la total impunidad.
Están por cumplirse 7 meses del asesinato político del Tomás Martínez sin que hasta el momento se haya esclarecido el caso.

A pesar de la inmensa publicidad para aparentar que la situación económica, política y social se encuentran en calma; la realidad que se vive supera esa publicidad, la justicia no ha llegado a Oaxaca, se cuentan por miles los despidos a trabajadores o bien se les reducen salarios, la vacunación se ha polítizado y se sigue privilegiando la realización de los megraproyectos por sobre las obras sociales para beneficio de los pueblos.
“Nuestras acciones se realizarán en el marco de la exigencia de la reinstalación de la mesa de trabajo con el gobierno federal y el llamado al gobierno del estado a atender las diversas problemáticas de justicia y en materia social”, detalló.
Exigió el cese al hostigamiento a sus compañeros de Huatulco y por la regularización de las tierras para vivienda, la garantía de trabajo, apoyo económico y abasto alimentario a los trabajadores del campo y la ciudad ante la crisis actual.
Además, demandaron la construcción de centros de salud y hospitales, equipamiento médico y contratación de personal de salud para las comunidades.
La consulta a los pueblos de Oaxaca, no a la imposición de megaproyectos como el Corredor Interoceánico en Oaxaca y el Tren Maya en el sureste mexicano; así también por la recesión de todas las concesiones mineras otorgadas por los gobiernos anteriores y la salida de todas las empresas mineras de nuestro territorio.