En un audaz paso hacia el futuro, Mónica Ortiz Álvarez, originaria de Oaxaca, ha dejado una marca imborrable en la historia al liderar una misión análoga en una cueva bajo condiciones extremas. Esta valiente hazaña la convierte en la primera astronauta oaxaqueña en comandar una misión que simula los desafíos que podrían enfrentar los habitantes de Marte.
Este impactante proyecto no solo es un hito científico, sino también un vehículo para inspirar a jóvenes latinos y abrir puertas hacia oportunidades similares.
Desde España, donde llevó a cabo esta misión, Mónica, quien también es miembro activo de la Sociedad Astronómica de México y representante internacional del Instituto de Astrobiología de Colombia, compartió en entrevista con EL UNIVERSAL que la tripulación estaba compuesta por cinco personas: tres de México, una de Perú y una de Chile. Juntos, enfrentaron tres meses de preparación física y psicológica para sobrevivir en la cueva durante 15 días, replicando las condiciones del “planeta rojo”.
La investigación, liderada por Mónica, tuvo lugar en la Astroland Interplanetary Agency, en Cantabria, España, un espacio donde se realizan misiones de simulación espacial.
“Estar en la misión, sin luz solar, incomunicados del mundo exterior, con retraso en comunicación, como en el planeta Marte, con comida especial liofilizada, agua limitada, con pruebas psicológicas, con estresores y al límite de supervivencia; fueron experiencias que nos llevaron a todos los tripulantes al límite de nuestras capacidades dentro del hábitat de simulación en la cueva”, relató la científica, quien formó parte del “International Air and Space Program” de la NASA en 2022.