Vecinos y grupos de ambientalistas protestaron ante el derribo de árboles que se inició en la plazuela del Calvario ubicada sobre la calle de Martiniano Aranda, presumiblemente, ante la construcción de un hotel.
Señalaron que este sitio es público y a si permanecido por las de 50 años, el cual debe ser para el disfrute de la población en general, por ello los pobladores han contribuido a su mantenimiento.
Lamentaron que las autoridades no trabajen a favor de la sociedad, que autoricen acciones que benefician a particulares pero afectan a la población en general.
Exigieron que las autoridades lleven a cabo una investigación, que se frenen las autorizaciones que contemplan el derribo de árboles, pues las condiciones son muy graves en la entidad.
Los vecinos propusieron llevar a cabo diversas actividades para que de manera permanente realicen un cuidado, pues no van a permitir que se mantengan este tipo de prácticas que son nocivas para el medio ambiente.